La producción de petróleo de países fuera de la OPEP, como Estados Unidos, ha mantenido estables los precios del crudo en los últimos años.
La producción de petróleo de países fuera de la OPEP, como Estados Unidos, ha mantenido estables los precios del crudo en los últimos años.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) está discutiendo en Viena el alcance y la duración de uno de los recortes de producción más grandes de la década para respaldar los precios del crudo y evitar un exceso de suministro.

La OPEP y un grupo de países aliados liderado por Rusia acordaron el recorte. Los miembros del cártel petrolero se reunirán el viernes con Rusia y otros productores, un grupo conocido como OPEP+.

Estos recortes van destinados a amortiguar la elevada producción de países que no integran la OPEP, como Estados Unidos, que han puesto un tope a los precios de la energía en los últimos años.

A esto se une que algunas naciones dentro de la OPEP, como Irak, han estado haciendo caso omiso a los acuerdos anteriores y produciendo más de la cuota asignada por el cártel.

El acuerdo pactado reduce la producción a 1,2 millones de barriles diarios hasta marzo de 2020, y la mayoría de los analistas esperan que las naciones de la OPEP extiendan esos recortes al menos hasta el verano.

El ministro de Energía ruso, Alexander Novak, dijo que un panel de sus homólogos recomendó a la OPEP+ que incluya otro recorte de 500.000 barriles diarios a la cifra de 1,2 millones acordada por la OPEP.

En teoría, la OPEP podría decidir aprobar un calendario más largo que la OPEP+.

La OPEP+ ha acordado reducciones voluntarias de la oferta desde 2017 para contrarrestar el creciente bombeo de esquisto en Estados Unidos, que se ha convertido en el mayor productor mundial de crudo.

Washington ha obligado a un recorte incluso mayor con sus sanciones a Irán y Venezuela, que buscan acabar con los ingresos petroleros de ambos países de la OPEP.