Archivo - Trabjadores ensamblan el Ford Explorer 2020 en Chicago, Illinois, el 24 de junio de 2019.
En esta gráfica, una trabajadora en la planta de Chicago de Ford Motors ensambla un motor. Actualmente, los mismos empleados, deben usar mascarilla, pantalla facial y respetar el distanciamiento social. Regresaron a trabajar en un nuevo mundo.

DETROIT, MICHIGAN - La automotriz estadounidense Ford Motor Co cerró el miércoles dos plantas de ensamblaje luego que el coronavirus le hiciera una mala jugada al segundo mayor fabricante de vehículos y sus planes de reactivar su producción para empezar a sacar al mercado sus rentables automóviles.

Ford cerró su planta en Dearborn, Michigan, debido a que un trabajador dio positivo a una prueba de COVID-19, mientras una planta en Chicago fue cerrada debido a una escasez de componentes para los vehículos, informó el portavoz de Ford, Kelli Felker.

Ford rehusó decir con qué proveedor de componentes tenía el problema, pero una persona con conocimiento del asunto dijo a la agencia Reuters que la empresa Lear Corporation cerró una de sus plantas en Hammond, Indiana. Lear luego confirmó que había cerrado la planta debido a un caso positivo de coronavirus.

Fue el segundo día consecutivo en que Ford cerró la planta de Chicago, después de cerrarla en dos ocasiones el martes ya que dos empleados en dos turnos diferentes también resultaron positivos. Ambas plantas se esperaba reanudaran sus operaciones tarde el miércoles, dijo Felker.

En los casos positivos de Dearborn y Chicago, toda la exposición fue fuera de la planta, dijo Felker. Dearborn construye la altamente rentable camioneta F-150, mientras la planta de Chicago fabrica la Ford Explorer y la Lincoln Navigator.

La industria automotriz estadounidense, incluyendo a Ford, reabrió sus plantas el lunes luego de un largo cierre ocasionado por la pandemia. Para asegurar operaciones seguras durante la crisis, Ford y otros fabricantes impusieron medidas adicionales de seguridad, incluyendo monitoreo de los empleados que entran al edificio, el uso obligatorio de mascarillas y pantallas faciales, y normas de distanciamiento social, en donde sea posible, en las líneas de ensamblaje.

La reapertura de las plantas automotrices será observada cuidadosamente como una prueba de si los empleados en todo el país y en todas las industrias podrán regresar a sus fábricas sin arriesgar un nuevo brote de infecciones