Outbreak of the coronavirus disease (COVID-19), in Amsterdam
Los programas de emergencia por COVID-19 del Banco Mundial ya están operativos en 111 países, explicó la institución. Ciclista en Amsterdam, Holanda, el miércoles 14 de octubre de 2020.

El Banco Mundial aprobó una partida de 12.000 millones de dólares en financiamiento para ayudar a países desarrollados a comprar y distribuir vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos contra el coronavirus, con el objetivo de respaldar la vacunación de hasta 1.000 millones de personas.

Un comunicado emitido por la institución el martes por la noche indicó que la partida es parte de un paquete más amplio del Grupo Banco Mundial de hasta 160.000 millones de dólares para ayudar a los países en desarrollo a combatir la pandemia del coronavirus.

Los programas de emergencia por COVID-19 del Banco Mundial ya están operativos en 111 países, explicó la institución, señalando que los ciudadanos en países en desarrollo también necesitan acceso a vacunas seguras y efectivas contra la enfermedad.

“Extendemos y ampliamos nuestra estrategia rápida para abordar la emergencia del COVID para que los países en desarrollo tengan acceso justo e igual a las vacunas”, dijo el presidente del banco, David Malpass, en un comunicado.

“El acceso a las vacunas seguras y efectivas y reforzar los sistemas de suministro son cruciales para cambiar el rumbo de la pandemia y ayudar a los países que sufren impactos económicos y fiscales catastróficos a moverse hacia una recuperación resiliente”, añadió.

Con más de 170 posibles vacunas en desarrollo para el COVID-19, la Corporación Internacional de Finanzas, la rama de préstamos para el sector privado del Banco Mundial, ha invertido en fabricantes de vacunas a través de la Plataforma Global de Salud, valorada en 4.000 millones de dólares, según el comunicado.

El Banco Mundial adelantó además que aprovechará los conocimientos y la experiencia de su implicación en grandes programas de inmunización y otras iniciativas de salud pública.

El financiamiento también pretende ayudar a los países a acceder a pruebas y tratamientos, así como asistir en la gestión de cadenas de suministro y otros aspectos logísticos de la vacunación en países en desarrollo, apuntó el banco.