El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo. Una vez se controle el virus, pretende controlar el hambre que podría generar la escasez de alimentos.

Nueva York está empezando a ver la luz al final del túnel de la pandemia. Pero ya está preparándose para otra tragedia, una hambruna posiblemente ocasionada por la escasez de alimentos.

La ciudad de Nueva York está lanzando una iniciativa de 170 millones de dólares para aumentar la seguridad de los alimentos de sus 8,6 milones de habitantes, mientras el hambre avanza entre la pandemia del coronavirus.

“No permitiremos que ningún neoyorquino pase hambre”, dijo el alcalde Bill de Bladio el miércoles.

Cerca de medio millón de residentes han perdido sus empleos o esperan perderlo como resultado de la pandemia, contribuyendo a la inseguridad del acceso a los alimentos. Antes de la pandemia, 1,2 millones de neoyorquinos estaban en inseguridad alimenticia, incluyendo a uno de cada cinco niños.

“Esta crisis está ahora agregando al número de esas personas que sufren inseguridad alimentaria todos los días porque la gente se está quedando sin dinero todos días”, dijo el alcalde De Blasio. “Así es que esperamos que aumente”.

Nueva York ha sido la ciudad de Estados Unidos más duramente golpeada por el virus. Ha habido más de 100,000 infecciones y más de 6.000 personas han muerto en los hospitales. La ciudad dice ahora que unas 3.000 personas pudieron haber muerto en sus casas por causas relacionadas al coronavirus.

Como los negocios “no esenciales” como restaurantes, bares y cines han estado cerrados desde mediados de marzo, impactando la economía local, la ciudad ha servido 4,5 millones de platos de comida en los colegios públicos, centros para ancianos y otros puntos de distribución. En abril la ciudad anticipa distribuir 10 millones de platos de comida.

“Eso aumentará en mayo”, dijo el alcalde. “Fácilmente será entre 10 y 15 millones de comidas en mayo, al paso que vamos”.

En un esfuerzo por mitigar el hambre y ayudar a los desempleados, la ciudad ha contratado a unos 11.000 conductores de taxis para llevar miles de comidas a residentes locales.

“Estos conductores están haciendo eso, se les paga por turnos, así que están poniendo dinero en sus bolsillos para alimentar a familias”, dio De Blasio. “Esto tendrá un impacto positivo enorme en la gente que está haciendo su trabajo, pero aún más, están hacienda algo absolutamente crucial para ayudar a los más vulnerables entre nosotros”.

La ciudad está también buscando estrategias para mantener estable el suministro de alimentos. En marzo, hubo mucho pánico en los supermercados y muchos estantes se mantiene aún bajos de agua embotellada, pasta, huevos y carne.

El alcalde dijo que casi el 90 por ciento de la comida de la ciudad es transportada en camiones y Nueva York está abriendo dos paradas de descanso para que los conductores puedan descansar después de varios viajes.

“Aún una pequeña falla en el suministro tendría un efecto negativo en los neoyorquinos, no permitiremos que eso suceda”, dijo el alcalde. Agregó que la ciudad gastará unos 50 millones de dólares en su iniciativa para crear una reserva de alimentos de emergencia.

“Esto nos permitirá comprar y almacenar 18 millones de comidas precocinadas”, dijo. “Esto significa que tendremos un seguro , tendremos una reserva que será sólo para Nueva York, para protegernos sin importar lo que ocurra, 18 millones de comidas listas todo el tiempo”.

El mes pasado el alcalde nombró una persona encargada de los alimentos. Kathryn García dice que su equipo está luchando en todos los frentes.

“No vamos a aumentar la tragedia de la pandemia con la tragedia del hambre”, dijo García.