Pese a que los neoyorquinos siguen saliendo a las calles y tratan de vivir su vida con cierta normalidad, sí se percibe una reducción en el uso del transporte público local e interestatal.

En tan solo una semana, Nueva York vio un aumento de más del 100% en los casos de coronavirus.

El domingo 1 de marzo, se confirmó el primer caso de coronavirus en la urbe. Una semana después, el gobernador ha declarado el estado de emergencia pues, según cifras al mediodía de este lunes, ya son 142 los contagiados

“Vamos a comprar más, además de contratar más personal, especialmente para ayudar a los departamentos de salud locales que están muy estresados”, declaró el gobernador Andrew Cuomo el lunes.

Pese a que no se han confirmado casos de COVID-19 en planteles educativos, varias instituciones han suspendido las clases presenciales por tiempo limitado, para hacer una desinfección profunda de las instalaciones.

Una de ellas, la universidad de Columbia, estará cerrada los dos primeros días de la semana, pero ofrecerá clases de forma remota, después de que su comunidad estuviera en contacto con una persona que, aunque dio negativo a la pruebas del virus, estuvo expuesta al mismo.

“Tenemos cerca de 35.000-50.000 estudiantes y siempre está uno en contacto con el otro, y creo que el virus se está propagando demasiado rápido por lo que las medidas sí que son necesarias”, apuntó Valerie Carty, una estudiante de Columbia, a la Voz de América.

Pese a que los neoyorquinos siguen saliendo a las calles y tratan de vivir su vida con cierta normalidad, sí se percibe una reducción en el uso del transporte público local e interestatal.

Asimismo, el servicio expreso del tren Amtrak, entre la Gran Manzana y Washington DC, la capital del país, ha sido suspendido hasta el 26 de mayo.