Salvador Castillo, productos agropecuario nicaragüense se ve afectado por la plaga. [Foto: Daliana Ocaña]
Salvador Castillo, productor agropecuario nicaragüense, cuyos cultivos han sido afectados por la plaga. [Foto: Daliana Ocaña, VOA]

NICARAGUA - A un mes de la emisión de una alerta del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria, sobre el brote de langostas voladoras en la región centroamericana, los productores nicaragüenses están batallando para identificar los focos y la aparición de insectos muy similares a esta plaga en zonas de cultivos. 

Las plagas de langostas voladoras hacen estragos principalmente en cultivos como maíz, frijol, sorgo, soya, maní, caña de azúcar, ají,  tomate, coco y mango. Todos estos rubros se cultivan en Nicaragua y muchos como el maíz y los frijoles se consideran de primera necesidad. 

Aunque hasta el momento solo se ha tratado de insectos similares y en Nicaragua no se ha detectado ningún brote de langosta voladora, Julio Munguía, gerente técnico de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua, dijo a la Voz de América que los productores se preparan para hacer frente a la amenaza. 

“Nicaragua no va a ser la excepción para el posible riesgo del ataque de la langosta. La langosta no es de hoy que viene, lo que pasa que ahora hay un brote bastante significativo. En caso de que no se logre controlar podría causar daño, pero la clave para controlarla está en este periodo, ahorita”, dijo el especialista. 

La razón por la que el próximo mes será clave para frenar un posible brote de esta plaga en el país es porque podría estar en la fase biológica de “saltón”, previo a que los insectos comiencen a volar y cuando el control se hace más difícil. 

Munguía explicó que Nicaragua tiene un programa de vigilancia fitosanitaria y el Organismo Regional de Sanidad Agropecuaria es el que lidera junto con el Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria Nacional todos los programas concernientes al control de plagas. 

Sin embargo, hasta la fecha el Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria no ha orientado a los productores que deben hacer si detectan un brote de este tipo, que daña fuertemente los granos básicos.

El productor agropecuario de la zona de Estelí, Salvador Castillo, aseguró que en el campo intensifican los procesos de vigilancia que permitan identificar los brotes. 

“Yo creo que es una situación que nos podría afectar muchísimo en Nicaragua, sobre todo a nosotros como productores que hacemos grandes esfuerzos para garantizar la seguridad alimentaria, es muy importante que el gobierno tome medidas y cree un plan de emergencia”, advierte el productor de granos básicos. 

El agrometeorólogo Agustín Moreira explicó a la Voz de América que el repunte de esta plaga durante este año se debe a ciertos factores “como las condiciones climáticas, las precipitaciones,  áreas inundadas las temperaturas y  los vientos”.

Las plantaciones aún están en desarrollo por lo que son vulnerables a las plagas. [Foto: Daliana Ocaña]

El Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria cuando levantó la alerta indicó que los países donde se podría reactivar el problema de la langosta voladora son: Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, en virtud que desde mayo han sufrido inundaciones, así como en Costa Rica y Panamá, que en el pasado han tenido plagas. 

Según datos de este organismo internacional, las mangas de langosta centroamericana tienen la capacidad de migrar más de 150 kilómetros diarios.

Países como El Salvador, Guatemala y Panamá ya tienen un plan para hacer frente a esta plaga. En Nicaragua se desconocen las acciones que el gobierno está impulsando para apoyar a los productores a enfrentar un eventual brote. 

Los científicos pronostican que por las condiciones ambientales y ciclos biológicos de esta especie,  hay un alto riesgo de ocurrencia de brotes de langosta entre los años 2020 y 2022, lo que podría afectar enormemente la agricultura de la región.