A tourist sits below a waterfall during the gradual reopening of tourism in El Salvador after the mandatory quarantine to…
Un turista disfruta bajo una cascada durante la reapertura gradual del turismo en El Salvador, después de la cuarentena obligatoria para prevenir nuevas infecciones de COVID-19, en San Julián, Sonsonate, el 30 de septiembre de 2020.

El Salvador es un "destino seguro" para viajar después de su reapertura, tras las restricciones impuestas debido a la pandemia del coronavirus, así lo certificó el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés).

Para obtener el sello “destino seguro”, el país centroamericano sometió a evaluación sus ocho protocolos de bioseguridad, que fueron creados por el Ministerio de Turismo (MITUR) en conjunto con otras instituciones del Gabinete de Gobierno salvadoreño, previo a la reapertura económica realizada el pasado mes de agosto.

De acuerdo con un comunicado del referido ministerio, El Salvador es de los primeros países de la región en obtener “el sello de cumplimiento de protocolos globales para la reactivación segura del turismo y la recuperación de la confianza de los viajeros”.  El sector turismo ha sido uno de los que mayor impacto ha recibido en ese país y en toda Centroamérica.

Morena Valdez, ministra del MITUR, apuntó que en la región solamente tres países han podido obtener la certificación incluyendo a El Salvador y que ésta permite a los viajeros identificar a los que han adoptado protocolos que cumplen con los “estándares y exigencias internacionales relacionados a la salud e higiene que son requeridas en la nueva normalidad”.

El MITUR dio a conocer que el WTTC les concedió autorización, también, para otorgar el sello a aquellos establecimientos turísticos y culturales que cumplan las medidas de bioseguridad aprobadas, de ahí que los lugares que dirige el Ministerio de Cultura de El Salvador y los parques recreativos del Instituto Salvadoreño de Turismo (ISTU) sean los primeros establecimientos en recibirla.

Previamente el WTTC otorgó, en Centroamérica, el sello a Panamá y Costa Rica, que ya reabrieron las puertas al turismo interno y de forma gradual al externo. Costa Rica confirmó esta semana que a partir del 15 de octubre abrirá las fronteras aéreas para viajes de negocios y turismo para el resto de países centroamericanos.