Mechanics return to work three-months after a lockdown aimed at preventing the spread of the new coronavirus in Ciudad Delgado,…
ARCHIVO- Mecánicos en Ciudad Delgado, El Salvador, volvían al trabajo el 16 de junio tras tres meses de confinamiento por el coronavirus. El gobierno retrasó el domingo 5 de julio la segunda fase de la reapertura.

SAN SALVADOR, EL SALVADOR - Debido al incremento acelerado de contagios y fallecidos por el nuevo coronavirus, El Salvador anunció el domingo que retrasa por 15 días el levantamiento de la segunda fase de restricciones impuestas a las operaciones comerciales para contener la pandemia.

"Es lo menos que podemos hacer, ante el aumento de casos y el número de fallecidos. Aunque lo que en realidad necesitamos, es una cuarentena, para bajar la curva", manifestó el presidente Nayib Bukele en su cuenta oficial de Twitter.
Bukele urgió a la Asamblea Legislativa a aprobar un régimen de excepción nacional por quince días que incluye una nueva cuarentena para tratar de frenar la expansión del virus.

El Salvador registra 5.777 casos confirmados, 217 fallecidos y 4.573 personas recuperadas, según el más reciente reporte oficial.

Con la primera fase que inició el 16 de junio, los taxis amarillos y ubers comenzaron a recorrer las calles y carreteras, se permitió la reapertura del sector construcción, la industria manufacturera, textil y electrónica, los centros comerciales para ventas en línea o por teléfono y restaurantes a domicilio o para llevar.

Los salones de belleza y las peluquerías también comenzaron a operar, pero sólo para personas con citas, entre otras actividades que incluyen el sector público. Las escuelas, colegios y universidades del sector público y privado siguen cerradas.

La segunda fase estaba programada para iniciar el 7 de julio, pero ahora tendrá que esperar hasta el 21 del mismo mes. Comprendía la reactivación del transporte público de pasajeros, las industrias del calzado, plásticos, cosméticos, creativa y escuelas de aviación. También estaba contemplado el reinicio de actividades en los restaurantes con espacios abiertos y cerrados, al tiempo en que se iba a permitir a las personas salir a caminar cumpliendo las medidas de protección.

El Salvador fue uno de los primeros países del mundo en adoptar las medidas más severas de Latinoamérica para impedir la propagación del COVID-19. Ordenó el cierre del aeropuerto internacional e implementó la cuarentena obligatoria, dos de una serie de medidas que según el gobierno permitieron contener el ingreso del virus y retardar la propagación masiva en todo el territorio nacional.