Tras ganar las elecciones del 8 de noviembre pasado, Trump afirmó que expulsaría a los que tienen "antecedentes penales".
Tras ganar las elecciones del 8 de noviembre pasado, Trump afirmó que expulsaría a los que tienen "antecedentes penales".

El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, aseguró en su primera rueda de prensa que el gobierno de Donald Trump ​ no tiene como "prioridad" deportar a los jóvenes indocumentados que llegaron al país de niños (conocidos como soñadores) y a los que el exmandatario Barack Obama concedió un alivio migratorio.

El portavoz también dijo que Trump sigue decidido a "construir el muro" en la frontera con México y que "está haciendo todo lo que puede para instruir a las agencias y al Congreso para comenzar ese trabajo lo más pronto posible", sin dar más detalles.

El portavoz no llegó a descartar que Trump pueda cancelar la orden ejecutiva de Obama, que ha permitido a unos 750.000 jóvenes indocumentados tener la garantía de que no serán deportados.

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Spicer afrontó una pregunta sobre la posibilidad de que Trump acabe con la orden ejecutiva de Obama conocida como DACA, que protegió a los llamados "dreamers" (soñadores), jóvenes indocumentados que llegaron al país de niños.

"Lo primero que va a hacer es instruir a las agencias para que se centren en aquellos (indocumentados) que tengan un historial criminal o que presenten una amenaza para el pueblo estadounidense. Esa va a ser la prioridad, y después vamos a seguir examinando qué hacer con el resto de gente que está aquí" ilegalmente, dijo Spicer.

Con esa breve respuesta, el portavoz no llegó a descartar que Trump pueda cancelar la orden ejecutiva de Obama, que ha permitido a unos 750.000 jóvenes indocumentados tener la garantía de que no serán deportados, aunque sin llegar a regularizar su situación migratoria, algo que solo puede hacer el Congreso estadounidense.

No obstante, Trump podría acabar con el decreto de Obama y aún así no deportar a los "soñadores", quienes simplemente perderían la garantía de protección que les ha dado seguridad y les ha permitido continuar sin miedo con sus estudios y su carrera laboral.

Tras ganar las elecciones del 8 de noviembre pasado, Trump afirmó que expulsaría a los que tienen "antecedentes penales", cerca de tres millones, en vez de al total de 11 millones de indocumentados a los que prometió deportar durante la campaña.