Los ataques cibernéticos están afectando a dos de los más grandes productores de videojuegos del mercado, Sony y Nintendo.

Son días grises para Sony y para Nintendo, empresas que han sido recientemente usadas como blanco de los piratas cibernéticos.

Uno de los servidores de Nintendo en Estados Unidos sufrió un ataque en el que se intentó extraer información de forma ilegal, pero la empresa fabricante del Wii indicó que no se produjeron daños ni pérdida de información de la institución ni de los clientes.

“No hubo terceras víctimas en este incidente que parece ser una clase de ataque cibernético”, declaró Ken Toyoda vocero de la compañía.

Este ataque sucedió poco después de que su rival en el mercado, Sony, sufriera de este mismo tipo de delincuencia virtual.

Sin embargo, Sony no contó con la misma suerte. En la invasión a los servidores de Sony, la información de más de 100 millones de usuarios quedó comprometida, incluyendo emails, direcciones y fechas de nacimiento.

El ataque a los servidores del Playstation 3, que permiten ofrecer los servicios en línea, sucedió en abril de 2011. La semana pasada la página web de Sony Pictures sufrió un ataque similar.

Las compañías Sony y Nintendo, ambas con casa matriz en Kyoto, Japón, informaron que no saben quién está detrás de estos ataques.

Por su parte, Sony inició una investigación conjunta con el FBI y otras autoridades. La multinacional estima que estos ataques le costarán alrededor de $173 millones de dólares en pérdidas.

Las acciones de Sony cayeron en un 3,2%, aumentando la devaluación que ha sufrido la empresa en 2011 y que ya llega a un 30%.