Corea del Sur recibió con agrado la ampliación de sanciones financieras de Estados Unidos contra Corea del Norte.

La reacción se produjo después de que el presidente Barack Obama, anunciara la ampliación de las sanciones contra el gobierno de Pyonyang y congelara los activos estadounidenses de ocho compañías y cuatro individuos norcoreanos. Las sanciones responden al hundimiento de la corbeta surcoreana Cheonan, en el que murieron 46 marineros, por parte de la marina norcoreana.

Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores en Seúl se mostró complacido por el endurecimiento de las sanciones. "Puede evaluarse que el régimen de sanciones estadounidenses contra Corea del Norte se ha completado en general", declaró.

De todos modos, el gobierno de Corea del Sur hizo a la misma vez, su primera oferta a gran escala de ayuda humanitaria a la empobrecida Corea del Norte, desde el hundimiento de uno de sus barcos de guerra en marzo. La ayuda por un total de $8 millones y medio de dólares, estará destinada a asistir a las víctimas de las inundaciones.

Funcionarios estadounidenses esperan que las medidas, que tienen como objetivo entidades norcoreanas que comercializan armas convencionales, productos de lujo y falsifican dólares estadounidenses, también presionen al líder norcoreano, Kim Jong-il, para que abandone sus programas nucleares.

Mientras tanto Pyongyang ha dicho que quiere reiniciar las estancadas negociaciones de desarme nuclear, pero tanto Seúl como Washington insisten en que acepte la responsabilidad por el hundimiento de la corbeta Cheonan antes de retomar el diálogo.

Maniobras militares

Por otra parte, fuentes militares surcoreanas que prefirieron mantener el anonimato, informaron que la próxima ronda de maniobras navales con Estados Unidos comenzará el domingo.

Según agencias de noticias, los ejercicios anti-submarinos tendrán lugar en el Mar Amarillo y durarán cinco días. Las maniobras son las terceras en una serie de ejercicios que, según Estados Unidos, tienen el objeto de disuadir una potencial agresión de parte de Corea del Norte.

China ha criticado repetidamente la creciente actividad militar cerca de su costa y a tal efecto anunció recientemente que esta semana realizará sus propias maniobras en el Mar Amarillo.

La agencia de noticias Yonhap dijo que en los ejercicios militares conjuntos Estados Unidos-Corea del Sur participarán destructores y al menos un submarino. No se habló de portaviones ni de submarinos nucleares.