El joven senador se enorgullece de ser hijo de exiliados cubanos y es partidario de poner freno a la inmigración ilegal.

El republicano Marco Rubio, un cubanoamericano que en los recién concluidos comicios fue electo al Senado federal por el estado de Florida, dijo que apoya la adopción de medidas para asegurar la frontera de EE.UU con México.

En su primer encuentro con la prensa en Miami tras la elección, el joven abogado de 39 años admitió ser partidario de la creación de un sistema electrónico que permita a los empleadores estadounidenses verificar el estatus legal de sus trabajadores.

Rubio, nacido en Miami de un matrimonio de exiliados cubanos y considerado una nueva estrella en el movimiento más conservador de los republicanos, dijo estar orgulloso de su origen y de ser parte de la comunidad hispana del sur de Florida.

“Soy un producto del exilio (cubano), de personas que entienden que la política y los gobiernos tienen consecuencias” para la gente—dijo--, y “con esas ideas llego al Senado de EE.UU.”

El joven legislador indicó que apoya el embargo comercial a Cuba e invocó la Declaración Universal de Derechos Humanos para decir que su deseo es que los cubanos puedan disfrutar las mismas libertades políticas que tienen los estadounidenses.

Rubio, opuesto firmemente al gobierno del presidente Barack Obama, criticó a los políticos que se interesan más en ser reelectos que en lidiar con los temas que verdaderamente preocupan a los votantes.

Según él, estas últimas elecciones han dado a los republicanos una nueva oportunidad de representar los valores que el partido Republicano dice que representa.

El senador señaló que el movimiento ultraconservador Tea Party, que apoyó su candidatura, es resultado de la frustración que hay en el país con los políticos tradicionales de Washington. “La gente se cansó”, dijo.