Los simpatizantes del derrocado presidente, Manuel Zelaya, regresaron a las calles en Honduras luego de que el congreso suspendiera el ajuste salarial por un año de los maestros públicos.

“Estamos en las calles para defender los intereses de los maestros", dijo el líder del Frente Nacional de Resistencia Nacional (FNRP), Juan Barahona.

El FNRP lo integran alrededor de 30 organizaciones de educadores, obreros y estudiantes.

Barahona exhortó a todos sus seguidores a viajar a Tegucigalpa, la capital, y participar en las marchas y protestas callejeras.

"Así no permitiremos que el régimen golpista elimine las conquistas sociales en Honduras", subrayó el líder.

El Congreso unicameral aprobó una iniciativa del presidente hondureño, Porfirio Lobo, de suspender por un año el ajuste salarial a unos 60.000 maestros del sector público, medida contemplada en el Estatuto del Docente de 1993.

La decisión fue aprobada por 79 de los 128 diputados, tres votos en contra y 25 abstenciones.

El vicepresidente del congreso, Marvin Ponce, manifestó que esto sería el detonante para que los maestros protestaran para defender su sueldo y el de las otras asociaciones.