El senador, Harry Reid, dijo que no renunciará, tras conocerse que hizo comentarios racistas sobre el presidente Barack Obama.

El líder demócrata del Senado, Harry Reid, dijo que no renunciará pese a los llamados de colegas republicanos para que lo haga, tras conocerse que hizo comentarios racistas sobre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

El senador Reid emitió un comunicado en el que dice que no tiene intención de renunciar y todavía planea presentarse a la re-elección en noviembre.

El comunicado fue dado a conocer poco después que el Presidente del Comité Nacional Republicano, Michael Steele, instara a Reid a presentar la renuncia.

Steele dijo que los comentarios del líder demócrata “no están a tono” con la posición de Estados Unidos frente al racismo.

El escándalo surge de un nuevo libro a punto de publicarse sobre la campaña presidencial de 2008, en el cual, los autores citan a Reid, indicando que el entonces candidato Barack Obama podría ser elegido presidente porque es un afro-estadounidense “cuya piel no es completamente negra”, y porque “no habla como los negros, a menos que él lo desee”.

El senador Reid ofreció disculpas al presidente Obama por sus comentarios y el mandatario posteriormente emitió un comunicado en el que dice que acepta las disculpas del líder senatorial.