El Banco Central de Japón bajó su tasa de interés clave a un rango de entre 0 y 0,1% en una medida sorprendente para tratar de salvar la frágil recuperación.

En una votación unánime, el banco dijo que continuará con su política de tipos de interés virtualmente en cero hasta que se logre una estabilidad en los precios, a medio y largo plazo.

La entidad financiera, que había sido presionada por el gobierno para flexibilizar aún más su política monetaria, explica que la economía japonesa sigue mostrando signos de recuperación, pero se está debilitando por los efectos de la apreciación del yen en los mercados mundiales.

El Banco Central japonés también anunció la creación de un fondo temporal para comprar aproximadamente $60.000 millones de dólares en bienes financieros tales como bonos del gobierno, papeles comerciales, bonos corporativos y fondos comerciales, para así inyectar más recursos a la economía.