En Islandia fueron exhumados los restos del ajedrecista estadounidense Bobby Fischer con el propósito de resolver una disputa de paternidad.

El cuerpo de Fischer fue retirado de un cementerio de la sureña ciudad de Selfoss. Un médico y un sacerdote estuvieron presentes durante la exhumación del cadáver.

El mes pasado, la Corte Suprema de Islandia, en Reykjavik, dictaminó que era necesaria una muestra de tejido para determinar si Fischer era el padre de una niña de nueve años que vive en las Filipinas.

Una mujer, quien durante muchos años acompañó a Fischer, es la madre de de la menor. Ella argumenta que los pagos enviados por Fischer las ayudaron con los gastos durante los años antes de su muerte y que Fischer es el padre de la pequeña.

Fischer murió en Islandia a los 64 años, en 2008. No dejó testamento y el resultado de la prueba de paternidad podría resultar en una demanda contra sus bienes, valorados en varios millones de dólares.