Teresa Lewis, acusada de orquestar el asesinato de su esposo y su hijastro, fue condenada a pena de muerte con inyección letal en Virginia.

Lewis, de 41 años, es la primera mujer ejecutada en Virginia en casi un siglo.

A la espera de la sentencia, en las afueras del Centro Correccional de Greensville, familiares y simpatizantes manifestaron su repudio y observaron la ejecución.

Lewis caminó hacia la cámara de ejecución con los ojos llorosos y fue acomodada por los enfermeros. Antes de darse la orden de ejecución, Lewis dijo "quiero que Kathy sepa que la amo y que estoy muy arrepentida", refiriéndose a Kathy Clifton, la hijastra de la sentenciada.

La última vez que se ejecutó a una mujer en el estado de Virginia fue en 1912.