El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que no dejará de presionar al Congreso para conseguir la aprobación de una reforma migratoria integral luego de las elecciones del 2 de noviembre.

En una entrevista concedida en Washington a medios de prensa hispanos, Obama admitió que en la actualidad es imposible sacar adelante la reforma sobre todo porque “el apoyo republicano es cero”.

Obama dijo que mantendrá conversaciones con el concilio (caucus) hispano del Congreso, con grupos pro inmigrantes, y que también discutirá el asunto con los legisladores republicanos.

Según el presidente, “es importante no dar por hecho que no podremos conseguir una reforma migratoria integral", pero dijo que habrá que esperar a ver cómo queda el Congreso luego de las elecciones.

Legisladores republicanos han señalado que una reforma amplia es imposible y que en todo caso se podrá aprobar algunos aspectos por separado, como el programa de trabajadores temporales.

Obama indicó que es partidario de no dejar de lado el asunto más importante: “qué hacemos con 12, 11 o nueve millones de trabajadores indocumentados".

Pero también reiteró su apoyo al llamado “Dream Act”, que daría estatus legal a infinidad de jóvenes indocumentados para que puedan ingresar a las Fuerzas Armadas o continuar estudios en las universidades.

Durante la entrevista, el presidente se refirió además a la política de Estados Unidos respecto a sus vecinos y dijo que después de los comicios de noviembre “continuaremos avanzando para expandir nuestros lazos con América Latina".

Obama dijo que espera conseguir apoyo de los dos partidos para ampliar los lazos económicos y comerciales con la región.