El gobierno de Corea del Sur refuta las críticas recibidas por parte de Japón sobre su política monetaria cuestionando la competencia de Corea para recibir las reuniones del G-20 durante octubre y noviembre de 2010.

La problemática internacional sobre las tasas de cambio y su efecto en la recuperación económica global dirigió este nuevo enfrentamiento entre los dos países asiáticos. Si bien, puede que no sean los únicos, ya que queda pendiente el anuncio del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sobre si China está manipulando su moneda, lo que podría generar un nuevo debate.

Corea del Sur presentó sus quejas por teléfono ante las declaraciones que el ministro de finanzas japonés realizó acusando a Seúl de intervenir en la economía para mantener bajo el valor de su moneda, según informaron las autoridades surcoreanas.

El ministro japonés también advirtió que Corea del Sur estaría muy vigilada a lo largo de las próximas reuniones del G-20.

El Banco Central de Corea del Sur consideró inapropiado las conversaciones unilaterales sobre la política de cambio de otro país, según informa Reuters.