Australia ha anunciado cambios radicales en su política migratoria que incluyen la construcción de dos centros de detención adicionales y la liberación de familias con niños.

La primera ministra de Australia, Julia Gilard, asegura que el gobierno de coalición trasladará a cientos de niños y sus familias hacia las comunidades para junio de 2011, obligando a los niños a asistir a la escuela con el fin de respaldar una estrategia más humana a la inmigración ilegal.

En este sentido, Gilard rechazó un plan de la oposición para imponer medidas estrictas.

“No es correcto que la oposición pretenda que el uso de un eslogan sea una solución. No lo es. Continuaremos trabajando arduamente en el marco de trabajo de protección regional y el centro de procesamiento regional, y mientras tanto seremos tan transparentes como lo hemos sido hoy sobre las políticas y planes del gobierno”.

El principal centro de procesamiento de inmigración en Australia, en Isla de Navidad, posee un elevado nivel de hacinamiento, lo que obliga a algunas personas a vivir en tiendas de campaña. Los levantamientos y disturbios en Sydney y Darwin se han venido repitiendo desde hace tiempo, con un punto de inflexión cuando, en septiembre de 2010, un inmigrante ilegal procedente de Fiji se suicidó saltando de un techo del centro de retención de Sydney, poco antes de su prevista deportación.