Este viernes, comandos de la India informaron que tomaron control total del hotel Oberoi-Trident, en la ciudad de Mumbai, luego de eliminar a dos militantes islamistas fuertemente armados que se encontraban dentro, y haber liberado a rehenes atrapados en el edificio desde que comenzaron los ataques, el miércoles.

Pero la toma de rehenes continúa en el hotel Taj Mahal Palace y en un edificio propiedad de un grupo judío.

Grupos de militantes islámicos realizaron ataques coordinados contra diferentes objetivos en Mumbai, la noche del miércoles, matando por lo menos 119 personas e hiriendo a más de 300.

Ciudadanos extranjeros y policías de alto rango se cuentan entre los muertos.

El canciller de la India, Pranab Mukherjee, manifestó que hay evidencias de que elementos paquistaníes estarían involucrados en los ataques.

Autoridades manifiestan que por lo menos 7 militantes murieron en los atentados.

La policía señala que arrestó a tres presuntos miembros del grupo militante paquistaní Lashkar-e-Taiba.