Familiares de las víctimas fatales de la tragedia de aviación de Spanair tratan de ayudan en el proceso de identificación de los restos de las 153 personas que perdieron la vida en el siniestro.

El jueves, las autoridades trasladaron muchos de los cadáveres calcinados a una morgue improvisada en un centro de convenciones de Madrid.

La ministra de Desarrollo de España, Magdalena Álvarez, dijo que podría tardar dos días identificar a la mayoría de las víctimas y que los investigadores tendrán que usar análisis de ADN en algunos casos.

El avión de Spanair llevaba 172 personas cuando estalló en llamas poco después de despegar del aeropuerto de Barajas, en Madrid.

La mayoría de los pasajeros eran españoles. Entre los muertos había ciudadanos de Brasil, Colombia, Francia, Alemania, Turquía e Italia.

Un total de 19 personas, entre ellas varios niños, sobrevivieron la tragedia.