La candidata presidencial demócrata Hillary Clinton prometió presionar con su campaña, tras la abrumadora victoria en las primarias del martes, en el estado de West Virginia.

La victoria no es de gran ayuda para que la senadora Clinton alcance a su rival, el senador Barack Obama, en el número de delegados necesarios para asegurar la nominación.

Pero, Clinton espera convencer a los delegados no comprometidos de que ella es la mejor candidata.

Obama continúa ampliando su ventaja de superdelegados sobre Clinton, habiendo recibido el apoyo, este miércoles, de dos más, el representante Peter Visclosky y la presidenta de los Demócratas en el Exteror Christine Schon Marques.

Con vistas a las elecciones de noviembre, una nueva encuesta reveló que los votantes favorecen a cualquier candidato demócrata sobre el presunto nominado republicano, John McCain.