El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, aprobó una petición de Francia para permitir que una misión internacional trate de entrevistarse con rehenes, en poder de rebeldes izquierdistas, incluyendo a la dirigente política franco-colombiana Ingrid Betancourt.

El mandatario dijo, el martes, que la delegación humanitaria trataría de verificar la salud de los cautivos de las FARC.

Uribe agregó que, una vez que el Ejército se entere de las coordinadas de cualquier reunión entre los insurgentes y la misión, se suspenderían las operaciones militares en la zona.

Álvaro Uribe señaló que la misión incluiría al Comité de la Cruz Roja Internacional.

Las declaraciones del presidente colombiano fueron formuladas después de hablar, por teléfono, con su homólogo francés, Nicolas Sarkozy.

Anteriormente, el mandatario de Francia hizo una apelación por televisión a las FARC para que liberen a Betancourt, quien ha estado secuestrada desde 2002.

El presidente galo expresó que Betancourt, quien se dice sufre de hepatitis B y de lesmaniasis, una enfermedad de la piel causada por picaduras de insectos, está en peligro de muerte.