El presidente estadounidense, George W. Bush y su homólogo ruso, Vladimir Putin, describieron como constructivas sus conversaciones respecto a las objeciones rusas ante el plan de Estados Unidos de desarrollar un sistema de defensa de misiles en Europa.

Tras las conversaciones al margen de la cumbre del G-8, en Heiligendamm, Alemania, este jueves, Bush afirmó que espera con entusiasmo dar seguimiento al diálogo con el líder ruso, el mes próximo, en Kennebunkport, estado de Maine, en el noreste de Estados Unidos.

Putin dijo que el presidente de Azerbaiján, Ilham Aliyev, llegó a un acuerdo para usar un radar construido en la era soviética como un elemento del sistema de defensa de misiles estadounidense.

Bush calificó la sugerencia como interesante.

Las dos partes acordaron establecer un grupo de trabajo para considerar medidas a fin de mantener a Estados Unidos, Rusia y Europa libre de la amenaza de ataques misilísticos de estados parias.

Entretanto, la canciller alemana, Angela Merkel, dijo que los líderes del G-8 acordaron establecer una meta para reducir considerablemente la generación de gases de invernadero, a las que se atribuye el calentamiento global.