El presidente italiano, Giorgio Napolitano, inició conversaciones con líderes políticos sobre la situación en el país tras la renuncia presentada ayer (miércoles) por el primer ministro Romano Prodi.

Prodi, cuya frágil coalición de centro izquierda ganó por estrecho margen las elecciones en abril del año pasado, presentó su renuncia después de perder una importante votación sobre su iniciativa de política exterior que incluía provisiones para respaldar la misión militar de Italia en Afganistán.

Las discusiones más recientes se centran en determinar si Prodi tiene suficiente apoyo político para ser nombrado Primer Ministro nuevamente.

La prensa italiana informa que Napolitano tiene prevista una serie de reuniones para mañana, viernes.

Si el Jefe de Estado considera que hay suficiente apoyo entre los legisladores de centro izquierda, podría pedir que Prodi forme un nuevo gobierno. También podría pedirle que se someta a un voto de confianza.

Si se prueba que falta apoyo, el presidente Napolitano podría nombrar a un nuevo Primer Ministro o disolver el Parlamento y convocar a nuevas elecciones.