Asambleístas y ecologistas argentinos decidieron cortar los pasos fronterizos con Uruguay "por tiempo indeterminando" para protestar por la construcción de una planta de celulosa.

Las protestas se profundizaron cuando se supo que el Banco Mundial le dará un crédito de 170 millones de dólares a una empresa finlandesa para que termine las obras, con el consentimiento del gobierno uruguayo.

Desde Buenos Aires informa Juan Ignacio González Prieto.