La reunión de este año del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial llegó a su fin, después de conversaciones sobre cómo enfrentar los desafíos de la creciente economía, incluso la corrupción y los altos precios del petróleo.

Al concluir tres días de conversaciones, aquí en Washington, el domingo, la Comisión de Desarrollo del Banco Mundial exhortó a la institución a desarrollar una estrategia para luchar contra la corrupción.

Ese tema ha sido uno de los que más atención le ha dedicado el presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, quien dijo en la reunión que el buen gobierno y la efectividad de la ayuda son “temas muy vinculados entre sí”.

El FMI acordó impulsar el papel de los países con mercados emergentes en sus procesos de toma de decisión y modificar sus mecanismos de vigilancia para responder mejor a las crisis económicas mundiales.

Las naciones del Banco Mundial también aprobaron un plan de alivio de la deuda para 17 naciones africanas y de América Latina, entre ellas Bolivia, Honduras y Nicaragua, que podría totalizar 37 mil millones de dólares, durante 40 años.