Equipos de rescate en Virginia Occidental dijeron estar desalentados por los resultados de las pruebas de calidad de aire en una mina subterránea donde se cree están atrapados trece trabajadores.

Ben Hatfield, presidente de la empresa International Coal Group, Inc., propietaria de la mina de carbón Sago, dijo que de acuerdo a las pruebas los niveles de monóxido de carbono son mucho mayores de lo que los humanos pueden tolerar.

Sin embargo, agregó que los rescatistas no han perdido las esperanzas.

Equipos de emergencia perforaron un agujero en el laberinto subterráneo este martes creando una apertura de 16 centímetros de diámetro.

A través de dicho orificio, sometieron a prueba el aire y bajaron una sonda con un micrófono y una cámara, pero los equipos no recogieron imágenes ni sonido de los mineros atrapados.

Los mineros están desaparecidos desde el lunes por la mañana cuando ocurrió una explosión a 79 metros de profundidad.

Cientos de personas se dieron cita en una iglesia cercana para orar y esperar noticias sobre sus seres queridos.