El presidente George W. Bush dijo que el gobierno de Estados Unidos tiene la obligación de proteger a los estadounidenses y perseguir agresivamente a los terroristas, pero que no practica la tortura.

Los comentarios del mandatario estadounidense, en Panamá, siguieron a informes noticiosos, según los cuales, la Agencia Central de Inteligencia, CIA, ha establecido prisiones secretas en Europa Oriental, para presuntos terroristas.

El diario The Washington Post informó este lunes que el vice presidente Dick Cheney ha intentado detener las gestiones legislativas para imponer normas más restrictivas en el manejo de sospechosos de ser terroristas.

Entre tanto, demócratas y republicanos continuan ejerciendo presión sobre la Casa Blanca, sobre el presunto abuso de detenidos.

El mes pasado, el Senado de Estados Unidos aprobó una medida apoyada por el senador republicano John McCain, por la cual se prohibiría el uso de tratamiento cruel, inhumano o degradante de personas en custodia de Estados Unidos.

La Casa Blanca ha prometido vetar la medida, si es aprobada en la Cámara de Representantes, diciendo que limitaría la capacidad del presidente de librar la guerra contra el terrorismo.