La policía anti motines en Bolivia resguardó este martes el edificio del Congreso en La Paz, mientras miles de manifestantes participaron en la más reciente protesta para exigir la nacionalización del sector energético.

La multitud se congregó frente al Congreso bloqueando el acceso de los legisladores al edificio.

En otras partes de La Paz, la policía usó gas lacrimógeno para disperar manifestantes, algunos de los cuales hicieron estallar cargas de dinamitas.

Grupos de mineros, agricultores y activistas izquierdistas han manifestado durante meses para exigir una serie de medidas económicas, incluso la nacionalización de las industrias del petróleo y el gas.

El Congreso boliviano aprobó recientemente un proyecto de ley para aumentar los impuestos a las compañías extranjeras.