El presidente de Bolivia, Carlos Mesa, criticó a los manifestantes que paralizaron las ciudades más grandes del país diciendo que algunos de ellos tratan de desestabilizar al gobierno democrático de la nación.

Mesa habló este lunes mientras miles de manifestantes bloqueaban las principales avenidas de La Paz, sede de gobierno, y la cercana ciudad de El Alto.

Algunos manifestantes trataron de impedir el acceso a la sede del Congreso Nacional.

Grupos de mineros, campesinos y activistas de izquierda han manifestado durante meses, para exigir una serie de medidas económicas que incluyen la nacionalización de las industrias de petróleo y gas de Bolivia.

El Congreso de Bolivia aprobó recientemente un proyecto de ley para aumentar los impuestos aplicados a compañías petroleras extranjeras.