En el sur de Paquistán, la policía recuperó los cadáveres de seis empleados de la cadena de restaurantes de comida rápida Kentucky Fried Chicken, asesinados durante violentas protestas luego de que ocurriera un atentado suicida, este lunes, en una mezquita de Karachi.

Las autoridades locales informan que cuatro de las víctimas fueron quemadas vivas cuando una turba incendió el atestado restaurante, y los otros dos se congelaron cuando trataron de ocultarse en la cámara frigorífica.

Se informa que los manifestantes atacaron un hospital y dos estaciones de gasolina, y colocaron bombas en autobuses y automóviles.

La violencia comenzó después de un ataque suicida contra una mezquita chiíta, en Karachi, donde murieron cinco personas, incluso dos de los tres atacantes, y otras 26 resultaron heridas.

La policía informó que el atacante que sobrevivió está gravemente herido y ha sido hospitalizado.

Según informaron, pertenece a un grupo irregular extremista pakistaní, al cual tiene vínculos con la red terrorista al-Qaeda.