El papa Benedicto XVI hizo un llamado a los cristianos ortodoxos al realizar su primera visita papal fuera de Roma.

En una misa al aire libre, el domingo, en el puerto italiano de Bari, el Santo Padre renovó su promesa de superar la separación de mil años con la Iglesia Ortodoxa como un compromiso fundamental de su papado.

Benedicto XVI exhortó a los feligreses a un diálogo abierto con los miembros de la Iglesia Ortodoxa y medidas concretas de seguimiento.

Un alto prelado de la Iglesia Ortodoxa rusa dijo posteriormente a la Associated Press que su iglesia estaba agradecida por las palabras del Papa, pero agregó que esperaba pasos concretos para acercar más a ambas iglesias.