El presidente Bush y su homólogo palestino Mahmoud Abbas, se reunieron en la Casa Blanca para dialogar sobre el proceso de paz en el Medio Oriente.

En la conferencia conjunta que ofrecieron luego de su encuentro, el presidente Bush prometió acompañar en el camino hacia la paz a los palestinos, y elogió al presidente Abbás por rechazar el terrorismo.

Bush también dijo que Estados Unidos pagará 50 millones de dólares en ayuda de vivienda para palestinos en la Gaza.

El mandatario estadounidense dijo que cree que los palestinos están totalmente capacitados para gobernarse y que para Israel es conveniente tener un estado vecino en paz.

Bush enfatizó que Israel debe poner fin a los asentamientos y dejar de erigir nuevas construcciones, y que las fuerzas israelíes deben retirarse a la posición de Septiembre de 2000.

El presidente Bush dijo además que la retirada parcial de Gaza y la Cisjordania por parte de Israel, son un paso positivo para aplicar totalmente el mapa de ruta. El presidente Bush dijo, y citamos sus palabras, “tienen que haber vínculos significativos entre Cisjordania y Gaza.

Esta es la posición de Estados Unidos hoy, y será la posición de Estados Unidos al tiempo de las negociaciones por un status final.

La inminente salida de Israel de Gaza y partes de Cisjordania presenta una oportunidad para establecer el fundamento para un retorno al Mapa de Ruta.” Estados Unidos sigue comprometido con el Mapa de Ruta—afirmó el presidente Bush-- como la única forma de asegurar la existencia de dos estados viviendo lado a lado en paz.

Abbás calificó de constructivas las discusiones de este jueves en la Casa Blanca, y reiteró su firme compromiso con la paz. Asimismo reafirmó su decisión de mantener la calma len los territorios palestinos.

El presidente de la Autoridad Palestina se refirió también al proceso democrático en los territorios palestinos, señalando a las elecciones presidenciales y locales como ejemplo de ello.

Mahmoud Abbas se habló además sobre la permanente preocupación por los nuevos asentamientos construidos por Israel, considerando que dicha actividad erosiona la posición del presidente Bush respecto a la forma de alcanzar la paz en la región. Abbas declaró: “es hora de que el conflicto palestino-israelí termine.

Este es el momento para que nuestro pueblo, luego de tantas décadas de sufrimiento y disposición, disfrute la vida en libertad e independencia en su propia tierra.”

Al partir de Washington, el Presidente palestino expresó que se siente más confiado en el papel que desempeñará el presidente Bush y su administración en el logro de la paz, la seguridad, y la libertad en el Medio Oriente.