La OTAN advirtió a Uzbekistán que sus vínculos con la Alianza de Seguridad dependen de su compromiso de respetar los derechos humanos básicos.

Un comunicado de la Alianza Atlántica, emitido este martes en Bruselas, condena el recientemente reportado uso de fuerza excesiva contra manifestantes, y apoya el llamado de las Naciones Unidas para que se realice una investigación independiente.

Testigos, grupos de derechos humanos y activistas políticos de oposición uzbecos, dicen que la represión en el este del país dejó un saldo de unos mil muertos.

Sin embargo, el gobierno de Tashkent afirma que la cifra de víctimas es de 169, incluidos 32 soldados.

También este martes, la organización Human Rights Watch pidió la liberación de un destacado activista uzbeco de derechos humanos, que fue encarcelado tras la represión.

Entretanto, China anunció este martes su apoyo al gobierno uzbeco del presidente Islam Karimov, indicando que lo que sea que sucedió en el país es un asunto interno. El presidente Karimov visitará China el miércoles.