El presidente Bush dijo este lunes que las tropas estadounidenses en Afganistán continuarán bajo el control de Estados Unidos, pese al pedido del presidente afgano Hamid Karzai para tener más autoridad sobre ellas.

“Por supuesto que nuestras tropas responderán a los comandantes estadounidenses, pero nuestros comandantes y nuestra misión diplomática allí mantienen una relación de consulta con el gobierno”, dijo Bush.

El mandatario hizo la declaración en la Casa Blanca, en una conferencia de prensa conjunta con el presidente afgano Hamid Karzai, después de su reunión.

Bush elogió a Karzai, calificándolo como un valioso aliado en la guerra contra el terrorismo y por haber demostrado a otros países de la región que “lo que es posible hacer”.

El presidente Bush también dijo que los prisioneros afganos bajo control de Estados Unidos en Bahía de Guantánamo en Cuba, y en otros lugares serán devueltos poco a poco a sus países.

“Nuestra política es que queremos enviar a la gente de regreso a sus países, pero tenemos que asegurarnos que allí existen instalaciones, lugares donde la gente pueda ser mantenida, alimentada y resguardada”, señaló el mandatario estadounidense.

Dentro de la lista de pedidos que Hamid Karzai tenía para el presidente Bush en esta visita a la Casa Blanca, estaba el de mayor asistencia financiera estadounidense para luchar contra el comercio de opio.

En este sentido, Bush prometió trabajar junto a Afganistán para erradicar el cultivo de amapola, que es el ingrediente básico para la producción de opio.

Por su parte, Karzai confirmó que espera que su país esté libre de los cultivos de amapola en 5 o 6 años y que los agricultores afganos podrían encontrar cultivos alternativos como melones o granada.

Los presidentes Bush y Karzai firmaron un acuerdo que contempla mayor cooperación en asuntos de política, economía y seguridad.