Nueva ola de violencia en el centro y norte de Iraq este jueves, dejó un saldo de 13 muertos.

En el más mortífero ataque, insurgentes dieron muerte a siete personas e hirieron a otras tres en la casa de un político sunita, en la norteña ciudad de Mosul.

En Bagdad, un importante funcionario del Ministerio de Petróleo fue asesinado de un disparo frente a su casa.

También en la capital, un soldado estadounidense pereció cuando su convoy chocó con una bomba caminera.

En el norte, en Baquba, una bomba caminera que estalló causó la muerte a dos policías.

Y en Samarra, un oficial de policía y su padre murieron acribillados. Entre tanto, el ministro de relaciones exteriores de Irán, Kamal Jarrazi visitó al gran ayatola Alí al-Sistani en su hogar en Najaf.

El Ayatola nacido en Irán es la más alta autoridad chiíta iraquí. No hubo detalles de la reunión, pero ambos hombres han hecho un llamado a la calma en Iraq.