Un funcionario estadounidense dijo que una granada arrojada hacia el presidente Bush cuando pronunciaba un discurso en Tblisi, la capital de Georgia, la semana pasada, podría haber explotado.

La declaración dada a conocer este miércoles por el agente del FBI, Bryan Paarman, contradice informes iniciales de funcionarios georgianos quienes dijeron que la granada estaba inactiva y que fue encontrada en la plaza Libertad de Tblisi.

Paarman dijo que la granada, envuelta en un pañuelo oscuro, llegó a unos 30 metros del podio donde el presidente Bush estaba hablando.

El agente agregó que la granada no estalló debido al malfuncionamiento del mecanismo de activación.

Paarman dijo que la granada presentó una amenaza para el presidente Bush, el presidente georgiano, Mikhail Saakashvili, y decenas de miles de georgianos que asistieron al acto el 10 de mayo.

La policía de Georgia ha ofrecido una recompensa de 11 mil dólares por información que ayude a resolver el caso.