Un líder de oposición uzbeko afirmó que por lo menos 745 personas fueron asesinadas cuando las fuerzas de seguridad dispararon contra manifestantes que no portaban armas en la ciudad de Andizhan, la semana pasada.

La jefa del partido de los Campesinos Libres dijo este martes que su partido determinó la cifra hablando con familiares de quienes murieron y que los continúan contabilizando.

El presidente Islam Karimov negó que las fuerzas de seguridad hayan disparado contra los manifestantes, y culpó de la violencia a radicales islámicos que tratan de derrocar al gobierno.

Las autoridades también trataron de restringir el acceso de reporteros a las áreas afectadas.

El lunes, el vocero del Departamento de Estado norteamericano, Richard Boucher, dijo que su país critica el uso indiscriminado de la fuerza contra civiles que no portan armas expresó el pesar del gobierno ante la pérdida de vidas en Uzbekistán.

Agregó que Estados Unidos también critica la violenciade los manifestantes, quienes atacaron un cárcel, liberando a dos mil reclusos, incluyendo extremistas musulmanes condenados por terrorismo.