El papa Benedicto XVI ordenó el domingo a 21 sacerdotes en una misa en la Basílica de San Pedro.

Los sacerdotes prestarán servicio en Roma, aunque cerca de la mitad de ellos provienen de África, América Latina y otras partes de Europa.

Hablando a los feligreses desde la ventana de su departamento en la Plaza de San Pedro, el Pontífice señaló que las vocaciones deben florecer y madurar en el mundo.

En su homilía de ordenación, el papa Benedicto XVI dijo que la Iglesia debe abrir las fronteras entre las personas, eliminando barreras entre clases y razas.

La Iglesia Católica enfrenta una escasez de sacerdotes en los últimos años.