La presidenta de Sri Lanka dijo que el plan de su gobierno para coordinar la ayuda para las víctimas del maremoto con los rebeldes Tigres Tamil, brinda una magnífica oportunidad para superar décadas de desconfianza mutua.

La mandataria, Chandrika Kumaratunga, dijo en una conferencia de donantes en Kandy, este lunes que el deseo de los rebeldes de trabajar con el gobierno es una señal de que están dispuestos a reconocer a Sri Lanka como un solo país, unido.

Las dos partes han acordado crear un “organismo conjunto” para asegurar que la ayudA llegue a todo el mundo, incluidos los tamiles.

Pero el principal aliado de la presidenta en la coalición de gobierno se opone al acuerdo y ha amenazado con retirarse.

Donantes internacionales han mostrado renuencia a dar fondos directamente a los tamiles, pero están dispuestos a entregarlos a la comisión conjunta.

Representantes de 125 gobiernos, organismos internacionales de ayuda e instituciones financieras participan en la conferencia de dos días.