El presidente Bush promulgó una ley que hará más difícil para los inmigrantes ilegales solicitar asilo y obtener licencias de conducir.

México criticó las provisiones de inmigración en la medida, la que forma parte de un conjunto de gastos de Estados Unidos para las operaciones de combate en Iraq y Afganistán.

Un portavoz del presidente mexicano, Vicente Fox, dijo que construir muros no es la mejor forma de cumplir con los desafíos de Estados Unidos y México comparten en su frontera común.

La medida forzará a los 50 estados a verificar que cada solicitante está legalmente en el país antes de que pueda obtener una licencia de conducir.

Las licencias emitidas por los estados que no cumplan con las nuevas regulaciones no serán reconocidas por el gobierno federal.

Tales licencias no permitirán a sus portadores abordar aviones o ingresar a edificios federales.