Líderes de más de 30 naciones árabes y de Sudamérica iniciaron su primera cumbre, una reunión que según analistas está destinada a forjar nuevos vínculos regionales y contrarrestar el dominio de Estados Unidos en las políticas globales.

La cumbre de dos días en Brasilia, la capital brasileña, se centrará en temas de comercio y reducción de la pobreza.

Funcionarios brasileños han calificado la reunión como “histórica”. Sin embargo, sólo cinco de los 22 miembros de la Liga Árabe están representados por un jefe de Estado.

Entre ellos están el presidente iraquí, Jalal Talabani, y el líder palestino Mahmoud Abbas. Informes de las agencias de noticias dicen que el borrador de una declaración final incluye un enérgico pedido a Israel para que desmantele sus asentamientos en territorio palestino.

Se anticipa que la declaración también censure el terrorismo y las sanciones económicas contra Siria.