Un atacante suicida en la norteña ciudad iraquí de Irbil se inmoló entre una multitud de reclutas policiales este miércoles, y causó la muerte de por lo menos 50 personas y heridas a otras 100.

Charcos de sangre y partes de cuerpos mancharon la calle en la generalmente tranquila ciudad kurda, mientras ambulancias llegaban de urgencia para retirar a los muertos y llevar los heridos a hospitales.

El grupo militante Ansar al-Sunnah se hizo responsable por el atentado en su página web, diciendo que fue en represalia por la cooperación kurda con la fuerzas de coalición de Estados Unidos.

Más de 200 personas han muerto por ataques insurgentes la semana pasada.

Los rebeldes comenzaron a intensificar sus ataques el pasado jueves, cuando el primer ministro Ibrahim al-Jaafari anunció una lista parcial para el gabinete.

El martes, el nuevo gobierno interino prestó juramento, pero siete puestos quedaron vacantes, incluyendo las carteras clave de Defensa y Petróleo.

Al-Jaafari dijo que espera que esos cargos sean ocupados en los próximos días.