Por primera vez, este domingo, el papa Benedicto XVI dirigió su mensaje dominical desde la ventana de su apartamento, en el Vaticano, ante una multitud de más de 40 mil peregrinos en la plaza de San Pedro.

El Sumo Pontífice pidió respeto y dignidad para los trabajadores en todo el mundo. Muchos en la multitud celebraban el Día del Trabajo que se conmemora el 1º de mayo, en todo el mundo excepto en Estados Unidos.

Benedicto XVI también deseó una feliz pascua a los cristianos ortodoxos, que celebraron la festividad el domingo.

El Santo Padre dijo que trabajará a favor de una mayor unidad entre los católicos y las iglesias ortodoxas.

El Papa hizo un llamado a la paz en las naciones afectadas por guerra, enfermedades y pobreza.

El alto prelado se refirió a la nación africana de Togo, donde estalló la violencia tras disputadas elecciones.