El presidente Bush ha propuesto nuevos cambios al programa de pensiones del gobierno estadounidense conocido como Seguridad Social, el mismo que recortaría algunos beneficios a los jubilados.

En una conferencia de prensa anoche, el presidente Bush propuso por primera vez un plan específico que reduciría la tasa de crecimiento de las pensiones de ciudadanos más adinerados, mientras que protegería los beneficios de los trabajadores con menores ingresos.

El mandatario volvió a pedir cambios al programa, que daría a los trabajadores jóvenes la opción de desviar parte de los impuestos que pagan a la Seguridad Social para colocarlos en cuentas de inversión personal.

Los líderes demócratas dieron a conocer un comunicado en el que dicen que el presidente Bush ha confirmado que intenta pagar, y repetimos textualmente, “su arriesgado plan de privatización cortando los beneficios a los ancianos de medianos ingresos”.

En la conferencia de prensa, el presidente Bush también se refirió a la “frustración de los estadounidenses sobre los crecientes precios de la gasolina, indicando que instará a los productores de crudo a aumentar la producción.

Bush también exhortó al Congreso a aprobar su propuesta ley de energía.