El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, dijo que su país nunca respaldará un informe sobre el tiroteo en Iraq en el que murió un agente de inteligencia italiano a manos de tropas estadounidenses, si las conclusiones no son convincentes.

Berlusconi hizo el comentario días después que informes de prensa citaran a autoridades militares estadounidenses diciendo que la investigación librará de culpa a los soldados norteamericanos en el incidente del 4 de marzo en Iraq.

Ese día soldados estadounidenses dispararon contra un automóvil en Bagdad en el cual viajaban el agente italiano Nicola Calipari y la periodista Giuliana Sgrena, que había sido liberada momentos antes, después de estar secuestrada por insurgentes iraquíes.

Funcionarios de Estados Unidos dicen que el vehículo se acercaba al puesto de control a gran velocidad, e ignoró las advertencias para detenerse, afirmación que las autoridades italianas disputan.