Las autoridades japonesas investigan el peor accidente ferroviario de ese país en cuatro décadas, ocurrido el lunes y en que murieron por lo menos 73 personas y otras 400 quedaron heridas.

La policía revisó hoy las oficinas de West Japan Railway Company, empresa que operaba el tren que se estrelló contra un edificio de departamentos, en la ciudad de Amagasaki durante la hora de mayor afluencia de público, la mañana del lunes.

Los investigadores tratan de determinar si el conductor del tren, de 23 años, iba a exceso de velocidad cuando descarriló.

El conductor llevaba menos de un año en esa ocupación. Los funcionarios también investigan un mecanismo de freno automático que podría haber fallado.

Entretanto, otro tren de pasajeros descarriló hoy martes, en Ibaraki, al noreste de Tokio, cuando se estrelló contra un camión detenido en la vía. No se informó de heridos.