Philip Morrison, uno de los inventores de la bomba atómica que luego llegó a ser un firme abogado a favor del control de armas, falleció en su hogar de Cambridge, Massachussets, a los 89 años de edad.

Familiares dijeron que Morrison, un profesor de Física en el Instituto de Tecnología de Massachussets falleció mientras dormía.

Durante su extensa y distinguida carrera, los objetivos de Morrison cambiaron del desarrollo de armas de destrucción masiva a la búsqueda de vida extraterrestre.

Morrison estuvo entre el equipo de científicos que en 1945 detonó la primera bomba atómica en un lugar de pruebas en Nuevo México.

También fu uno de los científicos que contribuyó a armar la bomba lanzada sobre Nagasaki, Japón, durante la Segunda Guerra Mundial.

Luego de recorrer la devastación dejada por la bomba, Morrison se convirtió en uno de quienes propuso la no-proliferación.

Su posición respecto del desarme, así como su interés en el comunismo, anterior a la guerra, llevaron a que se formularan acusaciones a inicios de la década de los años 1950, de que era un simpatizante del comunismo.

Nacido en Nueva Jersey en 1915, Morrison fue atacado de niño por la poliomielitis. Escribio decenas de artículos y libros, y condujo la serie televisiva de seis partes en PBS titulada “El Anillo de la verdad”. A él le sobrevive un hijo adoptivo.